11.23.2007

Proverbios


Mamaluco cucurrucho chico werro. Nosotras corríamos a todo lo que nos daban las piernas y como siempre la más lenta se quedó parada en la esquina gritando ¡¿qué mierda pasa?! La que iba penúltima la esperó y entonces corrimos todas. Trans-piii-raaa-lo wuey! Transpiralo! sonaba de fondo y de pronto nos vi de afuera y la imagen fue curiosa: cuatro chicas corriendo a todo dar por una calle desolada de un barrio perdido de Santiago centro con el tema sonando desde un celular.


Minutos antes, en la esquina, esperábamos la micro y aburridas, como adolescentes ociosas, bailabámos al son de los ringtones de los celulares. Nos contorneabámos, siempre tan arrojadas. Después corríamos para encontrar una micro que pese a ser alcanzada no nos paró. Nos reímos. Un poco antes de eso, nos encontrábamos en el centro cívico de la ciudad y muchas antorchas con fuego nos encontraron a nosotras. Tantas mujeres como pueden caber en una calle caminaban en dirección a La Moneda, para detenerse en la plkaza de la ciudadanía, frente al Paseo Bulnes. Yo sabía de ellas, porque ellas, pese a su hermetismo, nos habían dejado a mi y a una amiga observar su círculo. Necesitaba ver si esa fuerza visceral que demostraron entonces en Independencia era tan real como yo pensaba, o quizás solo ilusión. Cuando nos acercamos al círculo blanco mi ánimo se inclinaba a la convencionalidad, pensé que no estarían; que como muchos políticos, mandarían a las pobladoras a la calle. Pero ahí estaban ellas. Y por primera vez en mucho tiempo, yo sentí que era parte de un pedacito de historia, o mejor, de una acción política. Pude ser parte, aunque fuese observando, tomándose esa calle ardiendo en fuego femenino.


Lo de después fueron las mismas porquerías. Mucho hablar en una mesa de cuatro patas que me parecía girar. La cerveza, probablemente. En el bar los meseros nos miraban extraño. En el bar nosotras estuvimos extrañas. Y es que a veces, sólo a veces, te das cuenta que sí, que la historia se hace de los silencios. Y todo es un poco más mierda, un poco más mierda que antes. Y es que no por madrugar se amanece temprano. Son proverbios.

2 comments:

Carlos said...

le di vueltas a la cuestion de la historia (también) luego de la marcha...

Nicole said...

RAYEN ME GUSTO LA ENTRADA, SOBRE TODO CUANDO CORREN PORQUE ME IMAGINE MONITAS JAPONESAS CORIENDO CON EL MOVIMIENTO DE LOS CODOS BIEN MARCADOS


I EL ENCUENTRO CON LAS FACCIOENS FEMINISTAS

CHUA KITCSH, TENIS Q SEGUIR ESCRIBIENDO PARA QUE ME ENTRETENGA PORQUE ESTOI DESARMANDOME